Pienso, luego comunico


Todo el tiempo estamos expuestos a miles de mensajes. La mayoría pasan de largo, quizá porque no eran para nosotros, porque no estaban bien hechos o simplemente no captó nuestra dificil atención.

Primero hay que saber meterse en la cabeza de tu mercado, hurgar en sus pensamientos para descubrir lo que le es relevante y luego saber decirlo de una manera que lo sorprenda, que le haga usar su neurona.


Hemisferio izquierdo:


Lo necesitamos para tener siempre los pies en la Tierra. Lado principalmente estratega que nos ayuda a implementar la lógica y la razón con tu proyecto, siempre buscando la coherencia y la practicidad en las decisiones a tomar.


  • Lógico
  • Analítico
  • Procesador de datos duros

Hemisferio derecho:


Nos ayuda a salirnos de esa rutina aburrida. Lo rige la pasión, esas ganas de salir y leer un libro o andar en bicicleta nomás porque sí. Gracias a él podemos captar la atención de tu público meta de una manera diferente y creativa.


  • Libertad
  • Riesgo
  • Imaginación desenfrenada

Neurona Creativa:


Una neurona creativa no hace diferencia entre los hemisferios. Ella se mueve con libertad por ambos lados, porque para generar ideas relevantes y funcionales se necesita combinar estrategia y creatividad.


Una vez logrado esto obtenemos un mensaje memorable y poderoso, con el que el receptor te tendrá en su mente por un largo tiempo.

El camino para llegar a tu target


Analizar la situación:


Entender perfectamente tu proyecto (necesidades y alcances).
  • Observar con lupa tu negocio.
  • Conocer la situación y posición actual de tu empresa.
  • Evaluar fortalezas y debilidades.
  • Establecer objetivos.

Examinar el entorno:


Identificar a tu mercado y a tu competencia.
  • Reunir toda la información necesaria.
  • Identificar al target y descubrir qué es lo que quiere y necesita.
  • Detectar las oportunidades y amenazas.
  • Analizar la investigación y sacar conclusiones.

Poner a trabajar a la neurona:


Desarrollar la estrategia para alcanzar a tu target.
  • Elaborar un plan para alcanzar tus metas.
  • Trazar las líneas de acción que nos llevarán a conquistar tu mercado.
  • Crear conceptos creativos e impactantes.

Ejecutar:


Darle cara a esas grandes ideas.
  • Darle personalidad a tu proyecto.
  • Diseñar cómo se verá tu marca.
  • Crear producciones fotográficas y/o audiovisuales.
  • Retocar y ajustar.

Ver cómo ese trabajo empieza a funcionar:


Medir resultados.
  • Dar seguimiento a los resultados obtenidos.
  • Implementar mejoras.
  • Ver crecer tu marca.
  • Pensar en tu próximo proyecto.